El cliente la dice. Tú te quedas en silencio. Y en esos 3 segundos, el miedo toma una decisión por ti: bajar el precio.
Aquí tienes exactamente qué responder. Palabra por palabra. Sin improvisar. Sin ceder. Sin convertirte en alguien que no eres.
No defiendes tu precio. No te justificas. Reencuadras la conversación para que el cliente deje de pensar en lo que cuesta y empiece a pensar en lo que pierde sin ti.
"Entiendo. El presupuesto siempre es un factor importante.
El precio refleja [resultado específico que van a conseguir]: [describir el impacto medible]. No es solo [la tarea técnica] — es [el resultado de negocio].
Dicho esto, si necesitamos ajustar, tengo dos opciones:
Opción A: Reducimos el scope al 20% que genera el 80% del impacto. Empezamos por [funcionalidad core] y dejamos [extras] para una fase 2.
Opción B: Mantenemos el scope completo y estructuramos el pago en [2-3 hitos] vinculados a entregables.
¿Cuál os encaja mejor?"
Los cometes antes de que la negociación empiece. Por eso no los ves. Pero el cliente sí.
"Sé que puede parecer caro, pero..."
El cliente no había dicho nada. Tú solo has plantado la duda y la has confirmado en la misma frase. Ahora el cliente sabe que tú también piensas que es caro. Ya has perdido.
La regla: Di el precio. Punto. Sin "pero". Sin "sé que". Si no objetan, no hay nada que negociar.
Dices "son 8.000€". Silencio. 3 segundos. 5 segundos. Te entra el pánico. Y dices: "Pero podemos ajustar si hace falta..."
Acabas de negociar contra ti mismo. Nadie te lo ha pedido. El silencio te ha derrotado y has cedido gratis.
La regla: Di el precio y cállate. El silencio es incómodo para los dos. Quien lo rompe primero, pierde.
"Son 8.000€. ¿Adelante?"
Cuando la única opción es sí o no, la respuesta casi siempre es no. O peor: "lo tenemos que pensar" — que es no con más pasos.
La regla: Siempre dos opciones. La pregunta deja de ser "¿lo hago?" y pasa a ser "¿cuál elijo?". Las dos mantienen tu tarifa.
De 8.000€ a 6.000€. Mismo scope. Acabas de decirle al cliente que tu trabajo vale un 25% menos de lo que pediste. Y él lo sabe.
La próxima vez empezará pidiendo un 30% menos. Antes de negociar. Has creado el precedente.
La regla: Cada euro menos de precio es un entregable menos de scope. Sin excepciones.
"Es muy caro" suena diferente en un presupuesto freelance, en una negociación salarial o delante de un CEO. La estructura es la misma. Las palabras cambian.
Propuesta enviada: 8.000€ por un desarrollo web. El cliente responde: "Nos parece un poco alto, hemos recibido propuestas por la mitad." Tú sabes que esas propuestas no incluyen ni la mitad del scope. Pero no sabes cómo decirlo sin parecer arrogante.
"Entiendo, y es normal comparar propuestas.
Lo que incluye esta propuesta es [migración de datos, integración con su CRM, testing completo y 30 días de soporte post-launch]. El resultado es que en [timeline] tenéis [resultado: un sistema que procesa X pedidos/día sin intervención manual].
Las propuestas más económicas probablemente cubren el desarrollo base. No tengo forma de saber qué incluyen, pero sí puedo decirte qué incluye la mía y por qué cada elemento está ahí.
Si necesitáis ajustar, puedo proponer un MVP con [funcionalidades core] por [precio reducido, ej: 5.500€], y dejamos [integraciones/extras] para una fase 2 cuando validéis que funciona.
¿Os envío las dos opciones detalladas?"
La oferta es 45.000€. Has investigado: el rango de mercado para tu perfil está entre 52.000€ y 60.000€. Sabes que deberías pedir más. Pero no quieres parecer desagradecido ni arriesgarte a perder la oferta.
"Gracias por la oferta. Estoy muy interesado en el proyecto y en el equipo.
Basándome en mi investigación del mercado para [tecnología/rol] en [ciudad/sector], y teniendo en cuenta mi experiencia en [logro concreto relevante para ellos], esperaba algo más cercano a [55.000€].
Entiendo que hay rangos internos. ¿Qué margen hay para ajustar la parte fija? Y si no hay margen ahí, ¿podemos explorar otras formas como [bonus por objetivos, días de remote, formación, equity]?"
Llevas semanas trabajando la propuesta con el equipo técnico. Todo cuadra. Pero en la reunión final aparece el CTO, el CEO o el COO. No ha leído el documento. No conoce los detalles. Solo ve un número grande. Y dice: "Es demasiado para lo que necesitamos ahora mismo."
"Entiendo perfectamente. Invertir [X€] requiere tener claro el retorno.
Si me permite, le resumo en 30 segundos por qué su equipo técnico ha validado esta propuesta: [resultado de negocio 1] y [resultado de negocio 2]. No es un proyecto técnico — es la infraestructura para [objetivo estratégico que el C-level entiende: escalar, reducir costes operativos, lanzar antes que la competencia].
El coste de no hacerlo también tiene un número: [cuantificar el coste de no actuar — pérdida de clientes, horas manuales, oportunidad de mercado].
Dicho esto, puedo estructurar esto en dos fases. La primera cubre [resultado más urgente] por [60-70% del precio]. Cuando vean resultados, lanzamos la segunda. Así el riesgo es menor y el ROI se valida antes de escalar.
¿Le parece si le envío las dos opciones con los números de retorno detallados?"
El cliente te dice que ha visto herramientas de IA que hacen "lo mismo" por una fracción del precio. O directamente: "Hoy en día con la IA esto no debería costar tanto." Y tú piensas: ¿tiene razón?
"Totalmente de acuerdo, la IA es una herramienta increíble. De hecho, la uso en mi proceso.
Lo que la IA no puede hacer es entender vuestro contexto de negocio, tomar decisiones de arquitectura que afectan al rendimiento a 2 años vista, ni asumir responsabilidad cuando algo falla en producción un viernes a las 7 de la tarde.
Lo que estáis contratando no es que alguien escriba código. Es criterio para decidir qué código escribir, experiencia para anticipar problemas, y un responsable que da la cara cuando las cosas se complican.
¿Tiene sentido? Si queréis, os detallo exactamente qué decisiones técnicas incluye esta propuesta y por qué cada una importa para vuestro caso."
Suenan profesionales. Parecen razonables. Pero cada vez que dices una, el cliente confirma que puede pagar menos. Aquí tienes el reemplazo exacto de cada una.
La diferencia entre cobrar 30€/hora y 120€ no es técnica. Es lo que dices en los 30 segundos después de que te pregunten el precio.
Copia este prompt, pégalo en claude.ai y practica antes de la reunión real. La IA no se cansa, no juzga y no le cuenta a nadie que has necesitado 5 intentos.
# ROL
Eres un cliente exigente pero realista que está evaluando una propuesta técnica. Tienes presupuesto pero quieres asegurarte de que no estás pagando de más. No eres hostil, pero sí firme.
# OBJETIVO
Simular una negociación donde el precio es la objeción principal. Quiero practicar mis respuestas a variantes de "es muy caro" antes de una reunión real.
# CADENA DE PENSAMIENTO
En cada turno: 1. Responde como el cliente de forma natural 2. Usa UNA objeción por turno de esta lista: - "Nos parece un poco alto para lo que es" - "Hemos recibido propuestas por la mitad" - "Con la IA hoy en día esto no debería costar tanto" - "¿Puedes hacer un descuento si trabajamos más proyectos juntos?" - "Nuestro presupuesto máximo es [X] menos de lo que pides" 3. Adapta la dureza según mi respuesta anterior (si respondo bien, sube la dificultad)
# ESTRUCTURA DE LA RESPUESTA
Después de 5 intercambios, sal del roleplay y dame: - Puntuación general (1-10) - Qué hice bien (máximo 3 puntos) - Qué puedo mejorar (máximo 3 puntos) - Mi peor respuesta reescrita de forma óptima
# MI CONTEXTO
Mi servicio: [describe qué haces] Mi precio: [X €] Tipo de cliente: [startup / corporación / pyme]
# Empieza la conversación tú como cliente. Di algo como "Hemos revisado tu propuesta y queremos comentar algunos puntos..."
Cuándo usarlo: La noche antes de cualquier reunión de precio. O la misma mañana. 5 rondas y llegas sabiendo exactamente qué va a decir el cliente. Y qué vas a responder tú.